Los Consumidores y sus características

Incluso para quien decidió no estudiar un master en administración, sabe que entre los elementos más relevantes dentro de un proceso de marketing y de la promoción de los productos, lo representa el consumidor, y ello es debido a que es este, quien se encarga de adquirirlos, hace uso de ellos y también se encarga de refrendar su confianza o bien, dejar de usarlos definitivamente.

Existen muchas maneras de clasificar a un consumidor, y una de ellas podría enfocarse en el comportamiento psicológico que estos presentan, como ejemplo: 

Compulsivo

Este comportamiento del consumidor podría clasificarse como un desorden de la conducta, y como consecuencia dichos consumidores tienen problemas al momento de controlar sus gastos, de manera que, luego de una adquisición pueden llegar a pasar por  estadios de arrepentimiento, o quizás sentimientos de culpa, pero también podrían llegar a ocultar la compra ya que en innumerables ocasiones esta ha sido por cosas que no son necesarias.

Racional

La compra de este sujeto se encuentra antecedida por una profunda reflexión acerca de los pros y los contras a los que puede conllevar la adquisición de determinado producto, pero también de sus beneficios y del lado negativo, si es que este pudiera existir.

Impulsivo

Esta compra suele ser hecha de manera muy semejante a como la realizan los compulsivos, sin antes realizar una gran meditación, aunque la diferencia recae en que los primeros, no cuentan con alguna  muestra de remordimiento. 

Clasificación de acuerdo al tipo de utilización que llevan a cabo

Personal o privado

La adquisición de productos por parte de éstos consumidores se realiza en el  ámbito privado, ya que su objetivo a cubrir es la satisfacción personal o también podría ser del ámbito familiar.

Organizacional

Esta adquisición se hace con el fin de  desarrollarse en un ámbito más colectivo y profesional enmarcado en terrenos como el laboral o el académico.

Existen otro tipos de clasificaciones a los que pueden ser sometidos los consumidores, entre ellos también se pueden distinguir los demandantes, los impacientes y los curiosos. 

Y es que cuando se trata de consumidores, este es un rol del que nadie puede escaparse, lo importante es saber y conocer la manera en la que nos comportamos para evitar caer en una mala definición de los mismos. Tras lo cual de hace recomendable entre otras acciones, iniciar por cuidar los diversos gastos llevando lo que se conoce como un registro de cuanta  compra se realiza, dicho registro suele funcionar de mejor manera si lo dividimos por categorías.

Por otra parte, antes de iniciar una compra es recomendable realizar una comparación de precios, ello con la simple razón de poder seleccionar la mejor opción de compra basada en las características de lo que se va comprar y de esta manera poder evitar algún impulsos o una compra compulsiva que pueda ir en detrimento de nuestra economía, la de la familia o de la empresa donde laboramos. O bien, pueda causarnos algún problema financiero a corto o largo plazo. De manera que, lo importante será mantener presente estos sencillos consejos al momento de realizar cualquier compra por pequeña que ésta sea.